Declaración Política Contra la exclusión electoral de Iniciativa Internacionalista – Solidaridad entre los Pueblos

El 15 de mayo la tristemente célebre “Sala del 61” del Tribunal Supremo, actuando ante el requerimiento de la abogacía del estado y ésta bajo instrucciones del ministerio del interior, proscribió la candidatura de Iniciativa Internacionalista – Solidaridad entre los Pueblos (II-SP) al amparo de la vigente ley de partidos políticos cuya esencia antidemocrática ha quedado puesta de relieve una vez más.
El objetivo del gobierno del Partido Socialista Obrero Español era prohibir la candidatura de II-SP a las elecciones europeas del 7 de junio en línea con su política de búsqueda de acuerdos estratégicos antiobreros con el Partido Popular y de criminalización de las fuerzas políticas externas al denominado “arco parlamentario”, acuerdos que van bastante más allá de las reivindicaciones nacionales de las pequeño burguesías y burguesías en las nacionalidades históricas de España.
Tanto para el PSOE como para el PP se trata de consolidar el traslado de la crisis capitalista a los trabajadores. Para ello es necesario desarrollar una estrategia que permita imponer los ajustes contrarios a los intereses de los trabajadores que se preparan en las pensiones, en la seguridad social, la sanidad, la educación y las condiciones de trabajo.
La burguesía española es consciente mayoritariamente de que al derrumbe del capitalismo sólo puede oponer un intento extremo de ajustar los increíbles desequilibrios económicos del país.Y ese intento extremo va por la doble vía de ahorros a costa del gasto social de un lado y reducción del empleo y aplastamiento salarial del otro. Las diferencias entre el PSOE y el PP son de metodología y matices respecto de cómo alcanzar estos objetivos y a qué sectores beneficiar en primer término.
Ambas fuerzas aspiran a imponer estos objetivos en el marco de la democracia parlamentaria española. No obstante lo cual ambas han puesto especial dedicación en crear una superestructura jurídica represiva que permite, bajo la cobertura de la lucha antiterrorista, criminalizar las luchas sociales.
En este contexto la exclusión de II-SP iba en la línea de consolidar el precario acuerdo de gobierno entre ambas formaciones políticas en Euskadi, una prenda de paz del PSOE al PP. Por otro lado se trataba de evitar que una corriente con un programa de soberanía nacional y democrático radical, que aspira al apoyo de las fuerzas sociales radicales del resto del estado español polarizara el voto en Euskadi poniendo al desnudo la debilidad del recién constituido Gobierno vasco.
Sin embargo, como la reciente huelga general de Euskadi del 21 de mayo, convocada por los sindicatos nacionalistas ha puesto de relieve, las fuerzas nacionalistas radicales por si mismas no son capaces de liderar la lucha contra los planes del gobierno de España y del gobierno Vasco. La continuidad de una lucha en solitario sin consignas unificadoras acabará allanando el camino a los objetivos antiobreros de ambos gobiernos.
Para que una lucha de esa naturaleza triunfe es necesario una consigna unificadora, como la de un Frente Anticapitalista de Combate de todos los trabajadores.

La revista EDM, órgano de expresión de un grupo de personas de clara e inequívoca trayectoria marxista, internacionalista y socialista, quiere dejar clara su posición ante este atropello a las libertades democráticas:

1º Los “argumentos jurídicos” que esgrimió el citado tribunal para vetar la participación de esta coalición son de un cinismo que ofende a la inteligencia más elemental. El motivo principal y único en que se fundó esta prohibición se sustenta en que II-SP ¡”no condena la violencia”!
La acusación es un montaje sin fundamento que omite que algunas de las organizaciones constitutivas de II-SP rechazan la violencia explícitamente en sus estatutos.
Aplicando de forma genérica su misma fórmula, se podría cuestionar la participación de las fuerzas políticas mayoritarias como el PP por provenir del franquismo-fascismo sin abjurar ni condenar su pasado político, y otras por haber amparado la violencia más extrema y sanguinaria desde el aparato del estado como el caso del PSOE con el GAL.
La del Tribunal Superior fue una sentencia política “pre judice”, violenta, punitiva y partidista (lo saben muy bien los que la han elaborado), dirigida específicamente contra un sector de la población cuya expresión electoral añadirá inestabilidad a los pactos políticos PSOE-PP.
Esta sentencia ha sido un instrumento coactivo más, que lo que sí expresa fielmente y materializa es la realidad de la Ley de Partidos, engendro fabricado a toda prisa (propuesto por el PSOE de ZP, no lo olvidemos) por y al servicio del sistema dominante, destinado a combatir cualquier disidencia o alternativa al mismo.

2º La vigente Ley de Partidos, que amplía la ya de por sí restrictiva legislación actual, fue creada, cocinada y consentida por todo el llamado “arco parlamentario” en donde conviven sin mayores problemas, en paz y armonía formaciones de derechas –PP, PNV, CiU- hasta partidos y partidillos presuntamente de izquierdas –PSOE, IU, ERC, BNG- que a lo máximo que llegaron fue a una tímida “protesta” simbólica carente de toda efectividad y que no compromete a nada, participando desde su promulgación en todos los eventos electoreros con una política carente de principios, legitimadora y cómplice por tanto, del actual estado de cosas.

3º Los que nos reclamamos y somos realmente de izquierdas, los que proclamamos que lo que está verdaderamente tocado de muerte, carece de futuro y representa lo viejo y caduco es el capitalismo, debemos convocar a la creación de una organización de combate por el derrocamiento del capitalismo y la instauración del socialismo.
Hay que llamar a las cosas por sus nombres, plantear y defender nuestra alternativa, rompiendo con la argolla del posibilismo y del colaboracionismo llamando a la rebelión y a la recuperación de los objetivos estratégicos del socialismo; a la defensa del derecho a la irrenunciable autodeterminación, como paso previo a una futura y fraternal unión de los pueblos desde la libertad. Y hay que hacerlo ahora, cuando ya es evidente que el único que ha demostrado su inviabilidad, su agotamiento, es el capitalismo. Si algo puede calificarse no ya de utópico sino de quimérico es este sistema criminal que lleva a la humanidad al desastre.

4º EDM llama a todos los que se reclaman progresistas a impulsar un frente único anticapitalista también en el terreno electoral ante la próxima mascarada electoral europea, aprovechando el evento para dejar claro que la Europa del Capital nada tiene que ver con la Europa de los trabajadores y de los pueblos, la Europa del futuro y de la libertad: los Estados Socialistas de Europa.
El legalismo y el posibilismo, que impregna peligrosamente a fuerzas que se proclamaron transformadoras, llevan a participar en estos circos como única táctica. Esta política es legitimar el actual sistema. Caer en su lógica es abandonar toda posibilidad de construir una alternativa independiente de los trabajadores. Algunos oportunistas sin principios (como Aralar) piensan que han descubierto la pólvora y que les tocarán algunas míseras migajas de la gran bacanal y del pastel del poder. Están en un error, esa es la vía de la entrega de las luchas obreras y populares, de la entrega de la lucha nacional.

EN DEFENSA DEL MARXISMO 20-05-09