La crisis estructural del capitalismo y la actitud de la izquierda (Notas)

Notas.
Por la amplia cantidad de citas que contiene el ensayo, las notas
seguirán la siguiente metodología: el primer número corresponde a la
fuente bibliográfica que se encuentra al final de estas notas, el segundo
número el año de publicación ya sea en edición impresa o digital, y el
tercer número la página en el caso de que la fuente mencionada esté
paginada.
1. IX-1993-296.
2. XIV-2005-77,78.
3. I-2008.
4. XV-2008
5. XIV-2005-240,241.
6. XIV-2005-241.
7. XIII-1997-7.
8. XIV-2005-241.
9. XIV-2005-78,79.
10.XVII-2013
11. XVII-2013
12. XIV-2005-246.
13. XIV-2005-80
14. XIII-1997-17.
15. XIV-2005-83
16. XIV-2005-188
17. XIV-2005-78
18. VI-2011-122.
19. En los Grundrisse Marx lo deja claro: “El capital mismo es la
contradicción en proceso, [por el hecho de] que tiende a reducir a un
mínimo el tiempo de trabajo, mientras que por otra parte pone al tiempo de
trabajo como única medida y fuente de la riqueza. Disminuye, pues, el
tiempo de trabajo en la forma de tiempo de trabajo necesario, para
aumentarlo en la forma del trabajo excedente; pone por tanto, en medida
creciente, el trabajo excedente como condición -question de vie et de
mort- del necesario. Por un lado despierta a la vida todos los poderes de
la ciencia y de la naturaleza, así como de la cooperación y del
intercambio sociales, para hacer que la creación de la riqueza sea
(relativamente) independiente del tiempo de trabajo empleado en ella. Por
el otro lado se propone medir con el tiempo de trabajo esas. gigantescas
fuerzas sociales creadas de esta suerte y reducirlas a 1os límites
requeridos para que el valor ya creado se conserve como valor". (Karl
Marx,"Fragmento sobre las Máquinas". Elementos fundamentales para la
crítica de la economía política (Grundrisse) 1857-1858 (1972). Vol. 2,
pp. 216-230. Siglo XXI, México. Traducción del alemán de Pedro Scaron.
Subrayado de Pedro Cazes Camarero).
20. VI-2011-206.
21. VI-2011-154.
22. VI-2011-155. (Subrayados del autor)
23. VI-2011-125-126.
24. Trenkle, Norbert. “Terremoto en el mercado mundial. Sobre las causas
subyacentes a la crisis actual de los mercados financieros.” Disponible
en: www.herramienta.com.ar/revista-web/herramienta-web-2).
25. VI-2011-116.
26. VI-2011-127. Sobre los procesos que conducen a la autodestrucción del
capitalismo consultar: Jorge Beinstein “Autodestrucción sistémica
global, insurgencias y utopías” y “Convergencias: Origen y
declinación del capitalismo”. Disponibles respectivamente
en:http://lhblog.nuevaradio.org/b2-img/Beinstein_Mexico_octubre2012_1.pdf,
http://beinstein.lahaine.org/b2-img/beinstein_convergencias.pdf
27. VI-2011-127-128.
28. XIV-2005-60.
29. XIV-2005-70.
30. XIV-2005-135,136.
31. XIV-2005-136.
32. Marx dice que el dinero es asustadizo “huye de los tumultos y las
riñas y es tímido por naturaleza”. Marx, C. El Capital Tomo I. Ed. de
Ciencias Sociales. Ciudad de la Habana. 1980. p. 697.
33. XIV-2005-239.
34. XVIII-2010-72.
35. XIV-2005-236.
36. XIII-1997-9.
37. XIII-1997-9.
38. XIII-1997-13. Se dice que Stalin preguntó alguna vez: “¿Cuántas
tropas tiene el papa?” No se sabe si burlándose, jactándose o
chuleando, pero lo que él no sabe es que “la fuerza geopolítica es más
que la fuerza militar.” Comentario 348 1 Marzo 2013 Immanuel
Wallerstein. “¿Debe importar a los no católicos quién es nombrado
papa?” http://www2.binghamton.edu/fbc/commentaries/commen-archive.html).
39. XIII-1997-13.
40. XIV-2005-114.
41. XIV-2005-68.
42. Para profundizar en el acontecimiento, que Che lo llamaría años
después “los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe”, se
puede consultar el profundo trabajo del coronel retirado y fundador de las
Tropas Coheteriles cubanas, compañero Rubén G. Jiménez Gómez,
publicado en 24 entregas por el diario cubano Granma cada sábado, entre el
7 de abril y el 15 de septiembre de 2012, titulado “Octubre de 1962: la
mayor crisis de la era nuclear” . Disponible en la red. Existe además en
libro impreso: Rubén G. Jiménez Gómez “Octubre de 1962. La mayor
crisis de la era nuclear”. La Habana, Editorial de Ciencias Sociales,
2003”. Disponible para los lectores cubanos.
43. Durante los acontecimientos de la Crisis de los misiles del Caribe,
Fidel Castro y Nikita Jruschov, intercambiaron sus pareceres sobre la
evolución de la misma, y los pasos que se debían dar, resultado de ello,
fue un intercambio epistolar entre ambos estadistas.
El 26 de octubre de 1962 Fidel Castro comunica a Nikita Jruschov cual
debía ser a su juicio la actitud soviética ante un ataque norteamericano
a Cuba: “…la Unión Soviética no debe nunca permitir circunstancia
alguna en que los imperialistas puedan ser los primeros en lanzar un
ataque nuclear contra ella.”
En respuesta a la contestación de Nikita Jruschov francamente negativa a
seguir el consejo del joven líder cubano, el Comandante Fidel Castro
explicita la posición manifestada en la primera carta en otra misiva al
líder soviético el octubre 31 de 1962.
“ Y yo no sugerí a usted, compañero Jruschov, que la URSS fuese
agresora, porque eso sería algo más que incorrecto, sería inmoral e
indigno de mi parte; sino que desde el instante en que el imperialismo
atacara a Cuba y en Cuba a fuerzas armadas de la URSS destinadas a ayudar a
nuestra defensa en caso de ataque exterior, y se convirtieran los
imperialistas por ese hecho en agresores contra Cuba y contra la URSS, se
les respondiera con un golpe aniquilador …”
“… No le sugerí a usted, compañero Jruschov, que en medio de la
crisis la URSS atacara, que tal parece desprenderse de lo que me dice en su
carta, sino que después del ataque imperialista, la URSS actuara sin
vacilaciones y no cometiera jamás el error de permitir las circunstancias
de que los enemigos descargasen sobre ella el primer golpe nuclear…”.
El autor considera las mismas una de las pruebas más brillantes de
comportamiento radical en la izquierda antisistémica en la historia del
sistema-mundo capitalista.
44. III-1995. El compañero Hart señala: “A partir de los acuerdos de
Yalta y Postdam y en el proceso de la Guerra Fría, se presentaron ideas en
el seno del movimiento revolucionario que, de hecho, afectaron la
proyección universal del socialismo. Cuando se analice con criterio
profundamente marxista la Crisis de Octubre de 1962, la historia pondrá al
descubierto cómo las posiciones de Cuba y de Fidel eran una señal de
internacionalismo que fue subestimada y no tenida suficientemente en
cuenta. Y quizás un día se pueda llegar a la conclusión de que, al menos
en lo que se refiere a los conflictos políticos internacionales entre el
Este y el Oeste, la crisis de los cohetes marcó el declive definitivo que
condujo a la derrota socialista en la Guerra Fría.”
45. En entrevista al periódico mexicano El Sol en 1993 Raúl Castro
revela un secreto que guardaba desde hacía 13 años: "A principios de la
década de los ochenta visité la URSS y sostuve una entrevista oficial con
el Presidente del Soviet Supremo y Secretario General del PCUS, en que
participaron el Ministro de Defensa y el Secretario del Comité Central
para las Relaciones Exteriores. Acudí en solitario, a solicitud de ellos.
El traductor era soviético.
Ante la agresividad de la administración Reagan hacia Cuba desde sus
primeras semanas de gobierno, el objetivo de nuestra visita a Moscú era
plantearle a la dirección soviética la opinión de la nuestra, acerca de
la urgencia de desarrollar acciones políticas y diplomáticas
extraordinarias que lograran el propósito de frenar las renovadas
intenciones yankis de golpear militarmente a Cuba.
Ello; sugerimos nosotros, podría consistir en un planteamiento oficial
soviético a Estados Unidos de que 'una agresión a Cuba no sería tolerada
por la URSS' y exigir a Washington el estricto cumplimiento del compromiso
de no atacar a Cuba, adoptado cuando la Crisis de Octubre de 1962. Todo
esto podría ser calzado con gestos que mostraran el mayor estrechamiento
de los lazos políticos y militares entre Cuba y la URSS.
…la respuesta del máximo dirigente soviético fue tajante: en caso de
agresión norteamericana a Cuba, Nosotros no podemos combatir en Cuba
—afirmó textualmente— porque ustedes están a 11 000 kilómetros de
nosotros y agregó: ¿vamos a ir allá para que nos partan la cara?”
La parte soviética nos hizo saber que no estaba en disposición de
plantearle a Estados Unidos ningún tipo de advertencia con relación a
Cuba, ni siquiera recordar a Washington el compromiso de Kennedy de octubre
de 1962, el cual siempre era puesto en duda por cada nueva administración
yanki.”
En ese sentido parece justo y muy atinado el juicio del profesor Immanuel
Wallerstein cuando dice que “La caída de la Unión Soviética no fue un
desastre para la izquierda del mundo. No estoy seguro siquiera de
considerarlo un retroceso”. (XIV-2005-264).
46. XIV-2005-57.
47. XIV-2005-130.
48. XIV-2005-140.
49. Ver artículo: “1989, continuación de 1968” de los autores
Immanuel Wallerstein, Giovanni Arrighi y Terence K. Hopkins. Ponencia
elaborada para el XI Coloquio sobre Ecomnomía-Mundo, “¿1989:el fin de
una era?. Stamberg, 28 al 30 de junio de 1991. Publicada en “Review”,
Fernand Braudel Center. Vol XV Nº 2. Primavera 1992. Esta disponible para
imprimir y leer (no para copiar) en
http://www.iade.org.ar/uploads/c87bbfe5-6b8d-9073.pdf.
50. XIV-2005-40.
51. XIV-2005-240.
52. Ese diagnóstico fue formulado con total crudeza por Fidel Castro
máxima figura histórica de la Revolución Cubana admitiendo que, lejos de
estar en condiciones de incitar a otros a imitarlo, “el modelo cubano ya
no funciona ni siquiera para nosotros”. El compañero Fidel se expresó
así frente al periodista Jerry Goldberg, y su polémica definición se
publicó en la revista norteamericana The Atlantic el 8 de mayo de 2010.
Los intentos de desmentida y “aclaración” posteriores en el sentido de
que se refería “al capitalismo”, que había sido
“malinterpretado”, etc., no convencieron mucho, lo que obligó al
comandante a justificar semejante afirmación con malabarismos
ideológicos. En realidad no podríamos culparlo de doblez ideológica, con
su planteamiento estaba constatando tras décadas de esfuerzo por
transformar el mundo que por limitaciones objetivas le fue imposible
realizar la colosal tarea. Lo que sí es bueno dejar aclarada nuestra
posición: la frase fue utilizada por los medios de comunicación
occidentales como prueba de que el comandante Fidel Castro adjuraba del
socialismo e implícitamente se pasaba a las filas del capitalismo; creer
algo semejante es un craso error, consideramos que lo dicho por el
dirigente cubano es una muestra de lo que Immanuel Wallerstein ha estado
defendiendo como teoría desde los años 70 del siglo XX: Los llamados
estados soberanos que integran el sistema interestatal de Estados,
independientemente de la clase de régimen político que posean, son piezas
de la maquinaria del moderno sistema mundial, es decir, de la
economía-mundo capitalista. Las estructuras del moderno sistema mundial
restringen la capacidad de acción y los esfuerzos transformadores de
los estados en cuyo poder se encuentran sujetos y actores
revolucionarios, “Muchos de los regímenes revolucionarios realmente
tratan de cambiar el mundo. No traicionan sus ideales. Descubren que, como
individuos y como regímenes, las estructuras del sistema mundial los
restringen a comportarse en cierta forma y dentro de determinados
parámetros o de lo contrario, pierden toda capacidad de ser actores
importantes en este sistema mundial. Y así, tarde o temprano, doblegan sus
intenciones a la realidad” (XIII-1997-7) Esto es lo que creemos ha
ocurrido en el caso del compañero Fidel Castro con su polémica, inusitada
y sorprendente declaración casi al final de su carrera revolucionaria.
Puede decirse que cinco décadas de economía planificada
burocráticamente hayan dado lugar a una nueva configuración productiva.
Sin duda que el impacto negativo del bloqueo yanqui y occidental es muy
significativo, pero es un error atribuir al bloqueo todos los inacabados
objetivos revolucionarios en Cuba.
Hasta 1989, la economía cubana fue altamente dependiente de dos factores:
las compras de productos primarios por parte de la URSS y el entorno del
Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), en general a precios
relativamente divorciados de los del mercado mundial (en beneficio de
Cuba), y las ventas a precios también subsidiados (además de diversas
formas de crédito) provenientes de los países del “bloque
socialista”. Es sabido que la desaparición de la URSS generó una caída
catastrófica del comercio exterior (del orden del 85%), de los ingresos,
del PBI y del nivel de vida en la isla, en lo que se conoció como
“período especial”, y de resultas del cual asomaron las primeras
medidas de “liberalización” o de acercamiento al mercado por parte del
Partido Comunista de Cuba. Wallerstein lo deja claro “…en la medida en
que el sistema-mundo ha seguido siendo una economía-mundo capitalista, los
regímenes en el exterior de la zona central han sido estructuralmente
incapaces de ‘alcanzar’ a los países ricos”. (XIV-2005-84,85). En la
citada entrevista de 1993 de Raúl Castro, al periódico El Sol de México,
el general cubano deja bien claro que las ventajas cubanas desde 1959, se
deben a factores estrictamente geopolíticos (lo mismo se pudiera decir de
Japón, Taiwán y Corea del Sur) y que la desaparición de los mismos tras
la desintegración de la Unión Soviética y su área de influencia hacia
1989-1991, les enseñó a los cubanos nuevamente, la crudeza de vivir y
“desarrollarse” en la periferia del sistema-mundo capitalista. Raúl es
elocuente y enfáticamente claro al respecto en dicha entrevista: "Como se
sabe la Unión Soviética se disolvió en diciembre del 1991 oficialmente,
pero ya este proceso comenzó, antes con la desintegración del resto del
campo socialista de Europa Oriental. Lo destaco por la importancia que
también tuvo para nuestro país por el comercio que teníamos con los
países del CAME. Las consecuencias ya se conocen públicamente, si en 1989
recibíamos poco más de 13 millones de toneladas de combustible, en el 90,
10; en el 91, ocho; en el 92, sólo tuvimos alrededor de seis millones de
toneladas, menos del 50 por ciento de lo que se recibía.
…desde el primer momento, estando Gorbachov todavía como presidente de
la Unión Soviética, se planteó, y sobre todo después del cambio, de la
desintegración de la Unión Soviética, que las relaciones tenían que ser
desideologizadas y todas las transacciones comerciales, incluso los
servicios, tenían que ser a precio del mercado mundial.
"Como comprenderás, Mario, en esas condiciones, decidimos prescindir de
esos técnicos…
"El armamento que recibíamos gratuitamente de la URSS constituía una
ayuda para nuestro país, que siempre recordaremos con gratitud. Pero hay
que agregar, para que la valoración sea justa, que las relaciones
militares con Cuba, en las condiciones de la confrontación de los dos
sistemas, el socialista y el capitalista, comportaban una gran ventaja para
la URSS. Luego eran relaciones mutuamente ventajosas. Cuando existían las
dos superpotencias, los dos mundos y la confrontación permanente, hay que
darse cuenta del valor estratégico que tenía esta islita, que no en balde
en nuestro escudo está representada como la llave del Golfo. Si la ayuda
que en ese sentido dimos a la URSS y los riesgos corridos pudieran medirse
en valores materiales, Cuba sería acreedora y no deudora de la ex
URSS.”(II-1993)
53. Marx, C. “Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía
Política”.
54. XVI-2012-59.
55. XVI-2012-88,89.
56. XIII-1997-7.
57. XIII-1997-19.
58. XIV-2005-85.
59. XIV-2005-279. Para un ejemplo elocuente de dicho comportamiento en el
electorado de izquierda en España y que César Molinas analiza muy bien,
recomendamos sus clásicos artículos sobre el tema “El poder decisorio
de la 'izquierda volátil'” del 11 de noviembre 2007 y “La izquierda
volátil sigue decidiendo, pero…” del 22 de noviembre 2011 disponibles
respectivamente
http://elpais.com/diario/2007/11/11/opinion/1194735611_850215.html
http://politica.elpais.com/politica/2011/11/22/actualidad/1321990439_826510.html
60. Sobre el papel de las ONG recomendamos dos artículos del profesor
James Petras: “Las dos caras de las ONG” del 8 agosto 2000 (disponible
en http://www.nodo50.org/pchiapas/varios/documentos/petras-ong.htm aunque
publicado originalmente en el diario de izquierda mexicano La Jornada) y
“El imperialismo y las ONG en América Latina” publicado en la revista
Monthly Review Nº 7, Diciembre de 1997, Volumen 49 (disponible en el sitio
http://monthlyreview.org/1997/12/01/imperialism-and-ngos-in-latin-america#gsc.tab=0
61. XIV-2005-281.
62. En 1963 en una reunión con jóvenes argelinos, analizando los
problemas de la economía cubana de entonces, particularmente la Reforma
Agraria y las nacionalizaciones de grandes extensiones de tierra, el
Comandante Ernesto Che Guevara ya se daba cuenta de ese peligro del cual
debieran tomar notas “…estábamos frente al dilema que ustedes
tendrán muchas veces en el curso de su vida revolucionaria: Una situación
en la que avanzar es peligroso; detenerse, más peligroso aún; y
retroceder, la muerte…”
63. X-2006. Parece actual las aclaraciones de la revolucionaria alemana
Rosa Luxemburgo sobre la dialéctica reforma-revolución: “La reforma
legal y la revolución no son [...] diversos métodos del progreso
histórico que a placer podemos elegir en la despensa de la Historia, sino
momentos distintos del desenvolvimiento de la sociedad de clases, los
cuales mutuamente se condicionan o complementan, pero al mismo tiempo se
excluyen” (Reforma o Revolución).
64. XI-2012. Anselm Jappe hace la misma aseveración ”…actualmente no
hay ninguna propuesta [en la izquierda] que vaya más allá de otra
fórmula de redistribución cuantitativa o de reivindicación de una mayor
‘justicia’” (V-2009-35). Y ni siquiera Cuba parece convencer con sus
nuevas medidas para actualizar su socialismo; la gira de una economista de
la Isla por España en marzo de 2013 suscitó un interesante artículo
(aún no respondido) de interrogantes sobre dichas transformaciones
“¿Acaso es una ley, que los comunistas puedan administrar bien la
propiedad de los medios de producción fundamentales, que por lo general
son los más complejos y mayoritarios, y no aquellos que representan un
escaso significado en la producción social?, ¿En realidad alguien cree
que "poncheras, carritos de frita, guaraperas, peluquerías y taxis", un
buen ejecutor al servicio de los intereses del pueblo trabajador, los
pondría en funcionamiento de forma peor, que lo que lo hace en una
refinería, un hospital o un centro pesquero?, ¿En qué lugar está
escrito que el socialismo sólo puede ser eficiente en la gran propiedad y
nunca en la pequeña?.” (Preguntas a la izquierda cubana. Diosdado Rojas
Ferro. Disponible en:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=167035&titular=preguntas-a-la-izquierda-cubana-

65-XI-2012.
66. XIV-2005-252.
67. IV-2012.
68. XIV-2005-250,251.
69. XIII-1997-25.
70. “Tras quinientos años de existencia, el sistema-mundo capitalista
se encuentra, por primera vez, en una crisis sistémica verdadera, y
nosotros estamos en una etapa de transición”. (XIV-2005-239,240)
71. Castro Ruz, Fidel. “Segunda Declaración de la Habana”. 4 de
febrero de 1962.
72. XIII-1997-25.
73. XIV-2005-255.
74. XIV-2005-198.
75. XIV-2005-255.
76. Aunque cayó la mayor parte de la barrera que enfrentaban los cubanos
durante décadas para salir de su país, aún tienen que superar los mismos
obstáculos que cualquier otro viajero en el mundo: recursos y una visa
para el país de destino.
La cubana es una de las nacionalidades más restringidas en el acceso en
otros países. Los originarios de la isla necesitan visa para viajar a casi
todo el mundo.
Los únicos países que no piden visado a los cubanos, por sendos acuerdos
gubernamentales de exención, son cinco pequeñas islas del Caribe (Antigua
y Barbuda, Granada, St. Kitts y Nevis, Santa Lucía y San Vicente y las
Granadinas); 11 repúblicas de la ex Unión Soviética (Armenia,
Azerbaiyán, Belarús, Georgia, Kazajstán, Kirguizia, Moldova, Rusia,
Tayikistán, Turkmenistán y Ucrania); dos de la antigua Yugoslavia (Bosnia
y Herzegovina y Macedonia ): dos del antiguo bloque de Europa oriental
(Eslovaquia y Hungría), así como Liechtenstein y Malasia.
Sin embargo, de todos ellos sólo hay vuelo directo a Rusia, por lo que
cualquier intento de viaje a otra de esas naciones implicaría
eventualmente algún visado de tránsito.
Otro caso es el de Ecuador, que no pide visa a ningún turista que visite
el país hasta por 90 días. O el de los países con política de activa
promoción de la emigración, como Canadá o Nueva Zelanda, pero que tienen
rigurosos filtros de edad y calificación profesional.
O el de países de demanda creciente de visados, como España o México,
que piden a los cubanos que quieren viajar como turistas el requisito de
solvencia económica, imposible de calificar con los estándares
internacionales de ingreso, si se considera que el salario promedio en Cuba
equivale a 18 dólares mensuales al tipo de cambio comercial.
77. XIV-2005-267.
78. “El mercado tradicional, el mercado ambulante de las aldeas, donde
los pequeños se intercambiaban y se intercambian sus cosas pequeñas, no
sólo no colinda, ni siquiera de forma embrionaria, con lo que llamamos
“mercado capitalista” sino que lo contradice íntimamente. Lo malo del
“mercado capitalista” es que no hay en él nada de lo que pretende:
intercambio entre iguales, información cuerpo a cuerpo, manifestación de
la demanda, negociación en el espacio. Todo eso estaba presente, en
cambio, en las plazas antiguas…”. Foro Social Mundial de Túnez.
“Vendedores de causas perdidas”. Santiago Alba Rico. Disponible en:
http://www.cuartopoder.es/tribuna/vendedores-de-causas-perdidas/4249
79. V-2009.38.
80. XIV-2005-248.
81. Debemos consignar que no sólo se debe a este hecho que podríamos
llamar subjetivo, sino también a que la operativa de la propia
acumulación incesante de capital, la cual aún no había rozado sus
límites planetarios se lo permitía. El politólogo cubano Roberto
Regalado en el contexto de una clara advertencia a la izquierda
latinoamericana, actualmente en el poder en varios países de la región lo
deja bien claro “La historia enseña que la reforma progresista del
capitalismo solo prosperó en aquellos lugares y momentos en que fue
compatible con el proceso de reproducción del capital. Esa compatibilidad
no existe hoy, ni en América Latina, ni en ninguna otra región del mundo.
Puede argumentarse que, a raíz del agravamiento de las contradicciones del
capitalismo, es imposible que esa compatibilidad vuelva a presentarse. De
esta realidad se deriva que, tarde o temprano, el contenido popular y la
“envoltura” capitalista de los procesos políticos desarrollados hoy
por la izquierda latinoamericana entrarán en una contradicción
insostenible: solo una transformación social revolucionaria, cualesquiera
que sean las formas de realizarla en el siglo XXI, resolverá los problemas
de América Latina.” (X-2006)