Crear conciencia de clase y organizacion de los trabajadores alrededor de un programa revolucionario

Catástrofe nuclear en Japón: UNA AMENAZA SE CIERNE SOBRE LA HUMANIDAD: EL CAPITALISMO

“Hay que centrar el debate energético, llenarlo de concreción, estudios de todo tipo, aportaciones de científicos e investigadores que conocen la realidad de las cosas, y aportar a la sociedad suficiente información para que ésta escoja, se arriesgue y decida. La sociedad debe saber la verdad, toda la verdad, y no sólo la información sesgada de algunos que dicen ser lo que no son y que falsifican información por ignorancia o mala fe, aunque la mayoría de las veces por una mezcla carroñera de ambas.” (Juan Rosell, “¿Y después del petróleo qué?”, jefe de la patronal y miembro destacado del lobby nuclear español).

Los levantamientos árabes

Los levantamientos árabes
Movilización de masas sin precedentes hacia cambios históricos

Una oleada incesante de movilizaciones de masas recorre los países del Magreb y del mundo árabe desde el 17 de diciembre pasado, cuando la protesta hasta la muerte de un joven parado de Túnez prendió la mecha que hizo estallar el descontento largamente acumulado. Desde entonces han caído dictadores (Ben Alí, Mubarak) y sus gobiernos como en Túnez y Egipto, otros se tambalean sin solución como los de Yemen, Siria y Bahrein mientras se lanzan feroces represiones combinadas con promesas de cambio democrático y en alguno se entabla la guerra civil (Libia). La conmoción alcanza Argelia, Marruecos, Mauritania, Arabia Saudita, Irak, Jordania y hasta Palestina: en todas partes hay masas de jóvenes, trabajadores y desempleados que saben lo que no quieren, aunque todavía no tengan claro un programa y un objetivo común.

A 140 años de la Comuna de París: LAS LECCIONES DE LA COMUNA DE PARÍS

Se cumplen 140 años del primer intento de la clase obrera de asaltar los cielos. Nunca hasta entonces el poder había estado en manos de los trabajadores. En su corta existencia, la Comuna desarrolló una serie de cambios que impresionaron profundamente al movimiento revolucionario internacional. La Comuna se rebeló como el ejemplo del camino que la clase obrera internacional iba a tomar en el futuro, en su lucha por la emancipación.
No es casual que la gesta de los comunards pase hoy desapercibida. El derrumbe capitalista y su descomposición política es la causa de que la burguesía pase de puntillas sobre todo lo que suene a revolucionario. Ni siquiera para presentarla como un acontecimiento de la historia que nunca más ha de volver. Recientemente The Wall Street Journal alertaba que si no se suben los impuestos a los más ricos, puede desencadenarse una revolución social. Si después de 140 años, la burguesía teme a la memoria de la Comuna de París como si fuera la peste, ¿Qué podemos aprender de ella?

Alto a la intervención imperialista en Libia

Apoyo a los pueblos árabes y a su movilización independiente contra los tiranos.

Con el pretexto de una actuación humanitaria en defensa de la población civil libia, el Consejo de Seguridad de la ONU permite la intervención militar de potencias occidentales en la guerra civil libia. Tratan de aprovechar la división del país para imponer sus dictados neocoloniales y controlar la marcha del proceso revolucionario para que no escape a la obediencia de los intereses petroleros y geopolíticos occidentales.
Gadafi y su régimen estaban “haciendo los deberes”, asociándose con las multinacionales petroleras y gasistas, coordinando con la UE el control de la inmigración africana y renegando de sus pasados gestos contra el imperialismo. Recordemos los intereses españoles particularizados en los negocios de REPSOL en Libia que alcanzan los 30.000 millones. Pero la ola de levantamientos en el mundo árabe ha trastocado todo el equilibrio. Tambien Mubarak y Ben Ali eran fieles servidores del imperialismo, más fiables que Gadafi, pero dejaron de ser útiles cuando no pudieron soportar la presión de las masas: el imperialismo tuvo que buscar nuevos interlocutores.

2011: Rebelión y revolución en un solo cuerpo

No queremos menos que manifestar nuestro entusiasmo, admiración y solidaridad incondicional con las masas de trabajadores, trabajadoras y jóvenes de todo el mundo que con su acción están tirando al basurero de la historia frases como “la gente está domesticada” y “el capitalismo entra en crisis pero después resurge como el fénix”.

No: nada era como “parecía”, y nada volverá a ser ya como era.

A comienzos del 2011, la rebelión y la revolución van entrelazando sus manos como partes de un mismo cuerpo, al calor de una realidad básica y profunda: el terremoto del Kapital y sus réplicas. Y con su fuerza poderosa, rebeliones y revoluciones comienzan a hacer estallar algunos eslabones de esta gran cadena capitalista, “materialidad” que no podrá encontrar, de aquí en más, reparo suficiente ni calma duradera.

El giro electoral en Catalunya y la ofensiva contra las conquistas sociales

Las elecciones autonómicas del 28 de Noviembre han dejado un panorama político notablemente transformado, yendo mucho más allá de lo previsto en todas las tendencias anunciadas.
Los resultados son la expresión de varias fuerzas concurrentes: el desgaste y el descrédito de los partidos componentes del gobierno tripartito por su incapacidad para enfrentarse con autoridad y coherencia a la crisis, y por la polarización nacional que se ha ido gestando ante la frustración por el fiasco del Estatut y la irritación ante la represiva y clarificadora sentencia del Tribunal Constitucional, para la que el gobierno de la Generalitat no tuvo más respuesta que la sorpresa y el acatamiento institucional.

Provocación del gobierno socialista contra los trabajadores

El gobierno socialdemócrata español decidió conmemorar los 32 años de la constitución monárquica del país aprobando el viernes 3 de diciembre por real decreto, que suscribió el rey Juan Carlos primero desde Argentina, el estado de alerta para las torres de control y centros de control de navegación aérea de toda España. La adopción de esta medida extrema que ha dejado bajo jurisdicción militar a los controladores es el resultado de una provocación que ha motivado una sublevación de los trabajadores de control aéreo de España, cuando el Gobierno publicó en el Boletín Oficial del Estado el viernes 3 una modificación de sus condiciones de trabajo estableciendo las horas máximas anuales de trabajo que suprimía la posibilidad de cobrar las horas de baja médica y permisos, incluidos los sindicales, y obligar a la recuperación de esas horas mediante trabajo.

RECUPERAR LOS SINDICATOS. RECONSTRUIR EL MOVIMIENTO OBRERO

La huelga general del 29-S ha puesto al descubierto el nefasto papel que juegan las direcciones de CCOO y UGT. Durante décadas la burocracia sindical actuó como cortafuegos, apostando por la desmovilización y desviando cualquier brote de la lucha de clases por la vía muerta de la negociación y el cumplimiento estricto de las leyes capitalistas. Los sindicatos, subvencionados generosamente por los gobiernos de turno (del PP o del PSOE), se limitaron a desactivar los conflictos sustituyéndolos por una política de pactos, que fue recortando paulatinamente las conquistas y derechos de los trabajadores. Los sindicatos burocratizados y dependientes del estado, se transformaron en un engranaje más del sistema capitalista, destinado a mantener a los trabajadores en el redil. Como consecuencia de esta política, la proporción entre los salarios y los beneficios empresariales se modificó cada vez más a favor de éstos últimos; las pensiones se redujeron, mientras se endurecía el acceso a ellas y se implantaba en la práctica el despido libre y casi gratuito. Pero eso ahora ya no es suficiente. El capitalismo necesita más.

La Asamblea de Barcelona; Una experiencia de lucha y de organización alternativa

La Asamblea de Barcelona se constituyó el pasado Julio a partir de la convocatoria de la huelga general del 29 de Setiembre, para agitar y organizar la lucha de los trabajadores más allá de la actividad limitada y controlada por las direcciones sindicales de CC.OO. y UGT.
No se trata de una respuesta puntual a la burocracia sindical sino de un proyecto más amplio y con vocación de permanente. Su precedente está en la coordinación de diversas organizaciones sindicales, colectivos sociales y asociaciones combativas en la campaña llamada “La crisi que la paguin els rics”, con la diferencia fundamental de que ya no es una sopa de siglas, donde acuden diversos grupos que funcionan por consenso, sino que los miembros están a título individual y se expresan en asamblea en un ejercicio de democracia directa que recupera la tradición del movimiento obrero, de cuando las centrales de trabajadores no merodeaban por las instituciones del Estado ni dependían de subvenciones públicas.

Después de la huelga general del 29-s se hace más evidente la necesidad de una alternativa política, de un referente político un

Millones de ciudadanos participaron de la jornada, a pesar del contexto desfavorable:

La crisis económica, la desorganización del movimiento obrero segmentado y precarizado, la campaña de la derecha de acoso y derribo contra los sindicatos.

A pesar de todo ello se plasmó la capacidad de respuesta del movimiento obrero, y la posibilidad de iniciar una nueva etapa de movilización sostenida y ascendente contra los planes de ajuste neoliberal y a favor de una salida a la crisis del capitalismo.

Después de años de conciliación y pactos de las direcciones de CCOO y UGT con el gobierno y la patronal, desprestigio de los sindicatos, nula organización autónoma de los trabajadores, las direcciones sindicales se han visto abocadas a la convocatoria de huelga general y ha quedado demostrado que el conjunto de los sindicatos siguen siendo las organizaciones de masas con mayor capacidad de influencia, convocatoria y centralidad para los procesos de transformación.

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