Crear conciencia de clase y organizacion de los trabajadores alrededor de un programa revolucionario

La necesidad del decrecimiento económico

El suplemento de Lluita Internacionalista nº 101 (enero 2010) publica un artículo con título que crea atención: “¿Decrecimiento o Revolución?”. El titular pone el lector ante la elección entre uno y otro, sin opción de poder combinar los dos conceptos. En las últimas décadas ha crecido la conciencia sobre los límites de los recursos naturales del planeta y el actual expolio de ellos por el sistema productivo actual, aspecto que durante mucho tiempo fue ignorado por la izquierda tradicional, probablemente porque no entraba en el esquema algo simplificado de la lucha de clases en el que muchos habíamos estado formados. La preocupación ecológica estaba generalmente considerada como una desviación pequeñoburguesa de la lucha de clases. Poco a poco las cosas están cambiando, gracias sobre todo al surgimiento de las movilizaciones internacionales del movimiento altermundista/antisistema, que nos ayudan y obligan a matizar la realidad antes aprendida si no queremos aumentar nuestro aislamiento. Pero este cambio no llega a asimilarse con el mismo ritmo en todas las organizaciones anticapitalistas. Ante esta perspectiva considero que el suplemento está cerrando puertas a una batalla que está tomando un protagonismo político y social cada vez más acentuado.

El “ajuste fiscal”, la reformas laborales y otros ataques sociales (editorial edm nº 85)

Finalmente, tras dos años de cuentos y de paños calientes, el gobierno ha decidido las víctimas de los recortes para reducir el déficit público. Y no son otros que los pensionistas, funcionarios, trabajadores de empresas públicas. A la hora de cortar por lo sano se sacrifica a los más humildes, a los que no tienen escapatoria y poca capacidad de oponerse.
Ante esto surgen preguntas como: ¿se ha cambiado la política del gobierno PSOE? ¿cuál es, en realidad? ¿ha concluido el “diálogo social”? ¿qué papel les queda a los “agentes sociales”? ¿servirá este fuerte recorte para aliviar la crisis y generar empleo, o más bien lo contrario?

Mensaje de una madre al embajador israelí en España

Señor Raphael Schutz, embajador de Israel en España: soy la madre de
David Segarra Soler [fotógrafo que iba en el convoy atacado por el Ejército
israelí en aguas del Mediterráneo]. Son las cinco de la mañana del 2 de
junio, amanece en Valencia y acabo de enterarme de la liberación de todos
los secuestrados en territorio israelí, entre ellos, mi hijo. Debo confesarle
que en estos momentos no siento ningún odio ni hacia usted ni hacia el Estado
que representa, pero no por un motivo altruista, ni noble, ni religioso,
sino por puro egoísmo: el odio destruye. Y un buen ejemplo de ello lo está

Comentario final sobre “Decrecimiento o revolución”

En marzo este año hice una crítica al suplemento de Lucha internacionalista 101 de enero (1), que sinceramente me parecía muy sectaria ante un problema candente que moviliza cada vez más gente de procedencia diversa. Ahora, con la respuesta de Josep Lluís, veo que las trincheras se han hecho más profundas. Lamento haber provocado la reacción contraria a la intencionada. De momento sólo puedo constatar que no llegamos a acercar posiciones. Probablemente hace falta un poco de tiempo y algunas experiencias más para poder llegar a debatir con más base común. De todas formas voy a hacer unos últimos comentarios que podrían ser útiles para algún lector interesado en el tema.

RESPUESTA A LA CRÍTICA DEL COMPAÑERO JONAS (Recibido de Lluita Internacionalista)

Debate sobre decrecimiento o revolución
30 de mayo de 2010
Josep Lluis del Alcazar

Hemos leído con atención la polémica que hace el c. J. sobre nuestro suplemento «Decrecimiento o revolución» en http:// www.decrecimiento.info/2010/ 05/necesidad-decrecimientoeconomico. html.
Y queremos hacer las siguientes consideraciones.
1.- Eliminando falsas discusiones: ecología y decrecimiento.
El texto hace una permanente identificación entre ecología y decrecimiento como si fueran dos caras de la misma moneda y de ahí se infiere que si LI critica el decrecimiento desprecia la ecología. Primero hay que eliminar falsas discusiones. Ecología es la ciencia que estudia los ecosistemas. La preocupación por la ecología será pues la preocupación por las actividades humanas que introducen fuertes desequilibrios en ellos. El decrecimiento es una corriente de pensamiento político, económico y social que plantea la necesidad de reducir el crecimiento para evitar esos desequilibrios. Así pues entre la ciencia y la corriente política que da una respuesta hay una diferencia sustancial. El decrecentismo no tiene el monopolio de la lucha por la defensa de los recursos naturales. Compañeros/as que se consideran ecologistas no se consideran decrecentistas. Hay soluciones «ecologistas» desde la derecha, como algunos grupos verdes; desde supuestos ecosocialistas, gestores del capitalismo y la privatización; desde algunos premios Nobel como Al Gore, fabricados por el propio imperialismo que más consume y despilfarra…y también desde la izquierda revolucionaria.

¿Democracia o dictadura del Capital? (Colaboración recibida de un lector)

Alguien dijo que la hipocresía es el homenaje que rinde el vicio a la virtud. Y el demócrata Durán i Lleida, para no ser menos, hizo su propia exhibición en el círculo ecuestre de Barcelona, dando su más rendido homenaje a la “democracia” que tenemos. Rodeado de sus amiguetes de una de las asociaciones más selectas y aristocráticas del país, y piropeado por tanto banquero, aristócrata y empresario, finalmente no pudo evitar que se le aflojara el esfínter bucal. Después de jactarse de haber salvado al capitalismo europeo por su apoyo al gobierno “socialista” en la votación sobre la política de ajustes, a este señor tan inteligente no se le ocurrió otra cosa que comentar que no había ninguna urgencia en darle la patada a Zapatero (ese “cadáver político” como dijo hace unos días), porque ¡gracias a dios! No gobierna él, sino “Europa y los mercados”.

¿Democracia o dictadura del capital? : ¡QUÉ SE VAYAN TODOS!

K. Marx definió la democracia burguesa, como el sistema más avanzado de la dictadura del Capital sobre la sociedad. El actual derrumbe del capitalismo está poniendo al descubierto esa realidad que muchos prefirieron ignorar y se acoplaron a ella. Unas decenas, o quizás unas centenares de familias en todo el mundo, poseedoras de inmensas fortunas acumuladas a través de la especulación y la explotación despiadada, imponen su voluntad a seis mil millones de seres humanos. La necesidad de reproducción infinita de sus capitales pone en peligro a la humanidad y el planeta entero. No importa que el cambio climático o la extinción de las especies sea ya una realidad que nadie en su sano juicio cuestiona. No importa que hayan provocado una crisis económica sin precedentes que está hundiendo en la pobreza a millones y millones de trabajadores en todo el mundo. Nadie les va a pedir cuentas. Ninguna “honorable” institución los va a señalar con el dedo, ningún gobierno capitalista va a enfrentarse a sus designios. A través de sus imperios económicos ponen y deponen a los gobiernos “democráticos” y definen qué políticas se deben de llevar a cabo. A través de sus ejércitos mediáticos engañan y manipulan, creando corrientes de opinión conforme a sus intereses. Financian a los partidos y a la burocracia de los sindicatos para conseguir su complicidad, y de esta manera mantener la ficción democrática. La democracia burguesa se desenmascara cada vez más, para dejar al descubierto su verdadero rostro psicópata y brutal.

NO ES GRECIA LA QUE ESTÁ EN CRISIS, ¡ES EL CAPITALISMO!

Durante el primer trimestre del año Grecia ha sido el epicentro de las movilizaciones que se han desarrollado en la Unión Europea. Los grandes medios de comunicación han calificado de desastrosa la situación del país y la han achacado a la irresponsabilidad de sus gobiernos, que habrían falsificado la contabilidad para ocultar el monstruoso agujero negro del déficit fiscal. Independientemente de si es verdad o no, que el anterior gobierno griego consiguiera engañar a todos los gobiernos y agencias de inteligencia del mundo, lo que la crisis griega pone al descubierto es la situación catastrófica que vive el capitalismo internacional. Los planes contra las condiciones de vida a los trabajadores se van a acentuar en el próximo período. La respuesta de la juventud y la clase obrera griega es un ejemplo que no debe caer en saco roto.

Ante los nuevos reagrupamientos anticapitalistas (2)

*¿PORQUÉ AHORA Y NO MAÑANA?*

En el número anterior de la revista “En Defensa del marxismo” publicamos una declaración: “Ante los nuevos reagrupamientos anticapitalistas”, que fue ampliamente difundida por Internet (Rebelión, Kaos en la red…) y por todos los modestos medios que están a nuestro alcance. En él hicimos un llamamiento a la unidad del fragmentado movimiento anticapitalista, aprovechando el surgimiento en las pasadas elecciones europeas de nuevos reagrupamientos que se reclamaban del mismo, y que prometían trabajar por dicha unidad, más allá de los eventos electorales.

Contra la persecución a las personas inmigrantes

El estallido de la crisis económica es el escenario perfecto para el agravamiento de la represión a los inmigrantes, para que los políticos del sistema traten de cazar votos lanzando a unos trabajadores contra otros, excitando la xenofobia o la frustración de los parados hacia el racismo, incluso creando problemas donde (aún) no hay, como el debate sobre la prohibición del “burka”.

El gobierno en previsión del paro creciente lanzó una oferta de repatriación de inmigrantes que hubieran trabajado legalmente, capitalizando su prestación de desempleo. No funciona: la mayoría prefieren probar suerte aquí en el trabajo precario antes que volver a la miseria que dejaron. Para los que no tienen documentación, la receta es la de siempre: la represión, ahora endureciendo por enésima vez las leyes de extranjería y aplicando medidas policiales.

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